miércoles, 24 de marzo de 2010

Respuesta: Al robo de cadáveres en Motocicleta


Esto es lo que te puede pasar si no usas el Maldito Casco cuando andas en moto.

martes, 23 de marzo de 2010

Ataca a policia usando como arma "Su Pene"

Esta también ya es de hace un rato, pero es apta como para el nombre del blog. Resulta que un individuo de nombre Marium Varinauskas, que en ese entonces tenía 28 años de edad, de origen Lituano y que estaba radicando en Aberdeen, Escocia con su novia, se puso a sí mismo en un estado de ebriedad tal, que vio a una policía sentada, ante lo cual sustrajo su pene e intentó golpearla en el rostro con él. Lo verdaderamente irónico es que el acusado no recuerda haberlo hecho, aunque aceptó su responsabilidad, por lo que le impusieron una multa de 600 libras esterlinas.


Aquí una foto proporcionada por la BBC:



Fuente: El Gráfico.

Roban cadaver de la Morgue en una Motocicleta...


Esto sucedió en la República Dominicana hace ya un rato, aún así lo dejo aquí. El difunto llevaba en vida por nombre Francisco Manuel Brito Cornielle (Boquita), de 31 años, quien resultó muerto por una patrulla después de un intercambio de disparos. Posteriormente la policía trasladó el cadáver a la morgue del hospital Luis morillo King, con la finalidad de que le practicaran la autopsia de ley.

Sus familiares acudieron al lugar a exigir que les entregaran el cuerpo, ya que según alegaban, no podían pagar el servicio, ante lo que se les hizo saber que el servicio es gratuito y que es obligatorio realizar dicho procedimiento a todo individuo que sufre muerte violenta, por lo que ante la negativa del personal del hospital para dejarlos sacar el cuerpo, se armaron con piedras y palos y lo extrajeron a la fuerza, llevándolo hasta el que fuera su último domicilio a bordo de una motocicleta.





Para Ripley, incluido el hecho de que no haya pasado esto en México.

Fuente: Next-news.

jueves, 11 de marzo de 2010

Comercial vetado por el Gobierno Mexicano...‏

Este video lo obtuve por un e-mail que me llegó con el título en el encabezado. Bastante explicito, así que sólo lo subo.


viernes, 5 de marzo de 2010

Marcial Maciel - Futuro patrono de los Pederastas.

Resulta que el sacerdote fundador de los legionarios de cristo, a parte de haber procreado varios hijos al rededor del mundo con distintas mujeres y de las acusaciones de pederastia que giran en su contra por parte de distintas personas al rededor del mundo, también cometió actos de perversión de menores con sus propios hijos, hijos producto de los engaños que hiciera el prelado en Tijuana a una mujer de nombre Blanca Estela.

El sacerdote hacía que los menores lo masturbaran constantemente, según declaraciones de los mismos, además, cuando uno de ellos pidió a su madre auxilio psicológico, el sacerdote decidió acudir a la clínica López Ibor, la cual goza de gran prestigio en Madrid España, donde al parecer el médico que atendió al joven encubrió a Maciel, al suministrarle medicamentos que lo mantuvieron completamente dopado, ello con la finalidad de que no revelara los abusos de que había sido víctima.



Fuente: La mujer de purpura, quien a su vez retoma de: La jornada.

diabŏIus

martes, 2 de marzo de 2010

¿Por qué no le damos más poder a los poderosos?...

...Al fin y al cabo la gente estará contenta y tendremos de nuestro lado a un grupo que nos ayudará a someter aún más a los pobres. Seguramente es lo que pasó por la cabeza de Pablo Gómez (aka: Pablito) cuando pensó en eliminar el inciso E del artículo 130 constitucional.

Inicio rápidamente con una consecuencia que se me pasó incluir en el post anterior y sin hacer muchas pausas debido a que no es el tema de esta entrada. Resulta que, de reformarse el apartado E del artículo 130 constitucional, estaríamos dando entrada a que los sacerdotes y ministros de cultos religiosos tengan la posibilidad de postularse como candidatos políticos. Bien, pero con ello también les estaríamos dando entrada a que en un momento dado, algún sacerdote vivaz estableciera el pago del diezmo como algo obligatorio. Probablemente los impuestos aumentarían debido a que, ahora sería necesario destinar dinero al culto religioso y no podemos pasar por alto aquí las inevitables condonaciones de impuestos que se concederían a sí mismos como organización religiosa.


Ahora a lo que atañe esta entrada. Resulta que ahora el Partido Verde Ecologista de México (sí, ha leído bien, el mismísimo partido que está a favor de la pena de muerte ¡Que partido tan moralista y ético! ¿No cree usted?), ve con buenos ojos la propuesta de reforma que plantea Pablo Gómez. Han declarado que dicha reforma “es el tránsito que México debe buscar asumir.” Obviamente su intención es obtener los votos de los católicos, votos que tanto necesitan para fortalecer su partido, y digo esto tomando en cuenta el antecedente de la reiterada propuesta de establecer la pena de muerte, a pesar de que ellos mismos deben saber que debido a algunos tratados internacionales y a unos u otros candados legales, dicha propuesta no prosperará en México, aunque eso no impide que el PVEM le dé atole con el dedo al electorado haciéndole creer que su intención es favorecer la seguridad social. Y resulta que como ya ni ellos mismos se creen su propio cuento de que establecerán la pena de muerte, ahora deben buscar por otro lado los votos. El dirigente del PVEM, Arturo Escobar, dijo estar absolutamente de acuerdo con la propuesta, la cual busca que los integrantes de cualquier religión tengan la posibilidad de manifestarse de forma pública y dijo que en el Senado ven con buenos ojos la propuesta del perredista Pablo Gómez, por lo que será plenamente apoyada.

Igualmente la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) considera que la propuesta de Pablo Gómez dará mayores oportunidades para experimentar una verdadera libertad religiosa en México. Hasta aquí parecería una declaración inocentona, desinteresada y llena de una esperanza casi pueril, que busca resarcir los derechos que ¡Injustamente! Le han sido arrebatados a la iglesia por sus enemigos. Pero de eso no tiene nada esa declaración, y sólo basta con que analicemos la declaración de Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, quien dijo aplaudir la propuesta debido a que: “coartar la libertad de expresión de los ministros de culto no sólo es un anacronismo, sino una injusticia. Es tiempo de hacer extensiva la libertad de expresión a todos los mexicanos, y nosotros (los sacerdotes) lo somos (ya dejamos en claro por qué los sacerdotes renuncian a su ciudadanía aquí), así como de avanzar en materia de libertad religiosa.” Además criticó las propuestas que buscan garantizar un Estado laico, porque “es como si vieran en la Iglesia católica un poder político que amenaza las libertades de los no católicos. Es claro que (los legisladores) no conocen legislaciones religiosas de otros países más avanzados en democracia; piensan que libertad religiosa es lo mismo que libertad de culto y de creencias; su ignorancia les lleva a pensar que a Dios se le puede reducir al hogar y a la convivencia personal y encerrarlo en un templo.”

Esta última parte de inmediato pone de manifiesto las intenciones de la iglesia, ya que según Arizmendi libertad religiosa no equivale a libertad de culto, o lo que sería lo mismo, libertad religiosa para este imbécil ignorante (o mejor dicho oportunista desvergonzado y arrogante) equivale forzar a todo el mundo a creer en lo mismo que ellos creen, es decir, obligar a todos a ser católicos (y todavía se atreve a decir que la iglesia católica no es un enemigo de las libertades religiosas de los no católicos). Ahora debido a estas estúpidas declaraciones hechas con carácter limitativo, debemos retomar la historia para ver otra vez el por qué no es conveniente regresarle derechos a la iglesia (con cuanta razón han ido eliminando esta materia de las escuelas). Recordemos pues, que los liberales franceses en el siglo XVIII lucharon por la separación del Estado y la iglesia (lucha que se repitió en México 21 años después) debido a que esta última se había hecho de un poder que el clero explotaba para su propio beneficio; de hecho, la iglesia junto con el monarca y los grandes capitalistas de la época fueron los grandes enemigos a derrotar debido a que tenían oprimido al pueblo de una forma brutal. Recordemos que los pobres se hacían cada vez más pobres a cambio de pagar impuestos muy elevados al monarca además que el diezmo era obligatorio, la iglesia tenía además derecho de cobrar impuestos a los campesinos -pobres de por sí- por sus cosechas, la iglesia era la mayor terrateniente por lo que la revolución buscó que sus bienes se secularizaran, los sacerdotes gozaban de derechos como el de recibir prebendas por lo que finalmente terminaron siendo empleados que dependían del Estado así que el diezmo dejó de ser obligatorio y se prohibieron las ordenes religiosas y los votos perpetuos.

Estoy hablando de la revolución francesa, así que cualquier similitud con México en la época independentista y hasta la época de Juárez es mera coincidencia; aunque probablemente en México las condiciones eran aún peores, sólo basta con recordar que la iglesia fue de los primeros opositores a la independencia debido a que veían en ella una amenaza sobre sus intereses económicos, y que posteriormente se reveló contra la constitución en varias ocasiones, lo que finalmente orilló a Calles a tratar de imponerla por la fuerza, con lo que desencadenaría la guerra cristera, en la que la iglesia ha creado una leyenda blanca donde se muestra a ella misma como mártir de un movimiento antirreligioso, más nunca menciona que su sublevación fue por que la constitución afectaba principalmente intereses pecuniarios y no espirituales. Se ha dicho que los ganadores son quienes escriben la historia, también se ha dicho que quien gane una batalla resultará ser el bueno al final de ella, aunque sus intereses sean opuestos a la justicia, por ejemplo tenemos el caso de Espartaco, quien dirigiera la mayor rebelión de esclavos en la antigua Roma y que terminó considerado como un enemigo del Estado aunque sus intenciones eran legítimas. Bien este es el caso de la iglesia, siempre parece resultar ganadora en todos los conflictos que enfrenta debido a que “la gente siempre cree lo que quiere creer.”

La propuesta de Pablo Gómez resulta ridícula, ya que el prohibir derechos a la iglesia es una conquista que se ha logrado a base de sangre y lágrimas, conquistas para obtener una libertad humana, y que ahora -repito-, por ocurrencias de alguien que quiere asegurar votos a su partido vamos a retroceder. Esta propuesta va más allá de reconocer derechos a los religiosos, de hecho ya he hecho dos análisis de esto en post anteriores (aquí y aquí). ¿Por qué este insulso sujeto no propone hacer mejoras a la Ley de Trabajo? Ahí si que hacen falta muchas reformas, las que mejorarían significativamente el nivel socio-económico en México, pero resulta que como hacer reformas de ese tipo resultaría peligroso porque causaría el inevitable descontento de los poderosos, optaron por decidir que será mejor darle más poder a otro grupo de sujetos de por sí poderosos y así mantener contento a la mayoría pueblo dándole una vez más “atolito con el dedo,” al fin y al cabo resultó populista el señor.

Quiero terminar citando las palabras escritas por Pedro Echeverría sacadas de su artículo el que puede ser leído aquí: “Hoy se presenta un proyecto para que el clero legalice lo que nunca ha dejado de hacer: usar la iglesia, a los millones de feligreses para hacer más poderoso al partido socialcristiano –que podría ser el PAN- para recuperar el poder. Por eso los aplausos a “pablito” de parte del clero y los políticos que buscan votos católicos son estruendosos. Olvida que la separación de la Iglesia y el Estado en 1859 no fue un “arranque de locura” de los liberales radicales, sino una batalla contra el terrible monopolio económico e ideológico que tenía esa institución en todo el país. Han pasado 150 años y la iglesia ha renovado sus métodos pero no ha dejado de buscar el poder que le ha dolido perder.”

Fuente de información: La jornada

El análisis hecho aquí, es propio.

diabŏIus

domingo, 28 de febrero de 2010

Algunas probables implicaciones de eliminar el inciso E del artículo 130 constitucional

Como ya es bien sabido (por lo publicado en este post), el senador Pablo Gómez secundado por otros cuantos senadores ha propuesto que se le otorguen derechos políticos a los clérigos en México. Pero ¿Se habrá puesto a pensar en todas las implicaciones que trae como consecuencia? A mi me parece que realmente no y que además su propuesta la hace con la finalidad de obtener algo a cambio. Iniciemos pues analizando unas pocas consecuencias que podría acarrear dicha reforma, esto de forma hipotética claro está, ya que no pretendo imponer ningún tipo de visión profética.

La primera consecuencia es que probablemente en las iglesias los sermones estarían mayormente enfocados en lo político que en lo teológico. Probablemente esta sería una manera más en que los políticos se asegurarían publicidad gratis. Además, siendo honestos ¿Las personas quieren realmente que se les hable de política en la iglesia? A mi me parece que no, de hecho esto generaría aún más inconformidad, igual a la que se causó con la transmisión de spots políticos en la TV en las pasadas elecciones.

Antes de seguir, quiero rebatir el argumento más estúpido relacionado con esto, y ese es el que dice que como vivimos en un país democrático, ello quiere decir que la mayoría se impone a las minorías. Este concepto que de democracia se da se corresponde más con el de oclocracia o con el de tiranía de las mayorías, las que a su vez son formas degeneradas de la democracia que han sido consideradas negativamente desde siempre, lo que demuestra que quienes sostienen dicho concepto no tienen ni la más mínima idea de qué es la democracia, por lo que les recomendaría que lean el artículo 3º fracción II e inciso A de la constitución o que por lo menos busquen el concepto que Lincoln dio de la misma (“gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”). En estas formas de gobierno (oclocracia y tiranía de la mayoría) las mayorías imponen su voluntad por la fuerza a los gobernantes o imponen y oprimen a las minorías. En cambio, la democracia tiende a un gobierno en el que todos los individuos reciban los mismos beneficios, es decir, a todos se les concede la igualdad jurídica ante la ley en los términos expresados en la misma constitución, lo que se consta ante la lectura del artículo 1, del artículo 4 segundo párrafo y del artículo 12 constitucionales. Es por ello que decir que la democracia es una forma de gobierno en la que las mayorías imponen su voluntad es errado y estúpido, además de que dicho argumento también viola uno de los principales fines del Estado moderno, el cual es el bien común que el Estado debe asegurarle a todos y cada uno de sus miembros (y al que tienen el mismo derecho tanto mormones como católicos, budistas, ateos, agnósticos, musulmanes y en general todos al pagar sus impuestos y cumplir con las leyes establecidas por el mismo Estado, eso sin contar que la misma constitución otorga esos derechos sin pedir nada a cambio como se puede constatar ante la lectura del artículo 1º). Proponer la idea de una mayoría absoluta que decide sobre todo es una completa imbecilidad, ya que de hecho, en México no existe ninguna mayoría absoluta. En México hay un régimen llamado mayoritario. En este régimen la mayoría de las personas de un Estado o del país, se imponen sobre la minoría, esto es, en las elecciones populares, la mayoría elige al representante que considera más conveniente (probablemente por este hecho se origina la confusión). Existe además otro régimen llamado mixto, esto significa que al ganar la mayoría en la elección de representantes (gobernadores, alcaldes, presidentes, etc.), estos representantes están obligados a tomar en cuenta las opiniones de toda la población y no sólo la de las mayorías. Con esto podemos decir que en efecto, las mayorías son las que prevalecen al elegir a sus representantes que son quienes finalmente toman las decisiones, es decir, la mayoría elige a unos pocos para que nos representen, por lo que de hecho no vivimos en una democracia sino en una oligarquía. Pero en México se toma en cuenta también a las minorías y prueba de ello es que la minoría puede oponerse legalmente a lo que considere que lesiona sus derechos o incluso a leyes que considere inconstitucionales, y muestra de ello la tenemos en el artículo 1º de la constitución. De hecho, de este artículo podríamos partir para decir que el hecho de que un gobernante demuestre preferencia hacia ciertas creencias implica cierta discriminación a quienes no comparten dichas creencias.

Otra implicación tiene que ver con la soberanía misma del Estado. Recordemos que soberanía es “el estado del poder político de una nación que no está sometido al control de otra nación.” Es por ello que hablar de Estados soberanos es incorrecto, los Estados de la república mexicana están sometidos al poder de la federación, por ello los estados no son soberanos, en este sentido serían autónomos, en cambio, el poder federal es soberano porque no hay un poder por encima de él en nuestro país. Siguiendo con lo que nos atañe, supongamos que efectivamente se suprime el inciso E del artículo 130 constitucional, lo primero que se me ocurre que pasaría es que la iglesia católica tendría un control político abrumador sobre los asuntos políticos del país, donde los jerarcas eclesiásticos determinarían por quien deben de votar sus fieles y por quienes no (incluso llegando al chistecito de considerar “pecado mortal” no votar por algún determinado candidato, chistecito que ha llegado incluso hasta considerar pecado mortal ver ciertos programas televisivos como fuera en su momento el Show de Cristina; si a eso han llegado, ¿qué más no pueden hacer con las mentes sugestionables de las ovejas del rebaño de Cristo?), esto lo digo porque resulta innegable que la mayor parte de la sociedad en México es católica. Ahora tomemos en cuenta que esa misma mayoría cree que es malo que el Estado sea laico debido a que consideran a la iglesia católica como su guía espiritual y moral, y creen que hacer a un Estado laico implica eliminar a la iglesia definitivamente (argumento que ha sido obviamente indoctrinado en sus mentes por los clérigos y sus intereses). Esto implica que estas personas admiten tácitamente que necesitan a la iglesia como una guía permanente en sus vidas debido a que no tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo (o lo moral de lo inmoral o de lo amoral). Ese es el primer corolario de esta reforma planteada por el señor Pablo Gómez.

Hasta aquí podría haber alguien que me cuestionara sobre qué tiene que ver lo dicho de la soberanía nacional con todo esto. Pues bien, simplemente imaginen lo que sucedería si en un dado momento el Estado Vaticano decidiera imponer sus propios intereses por sobre el bienestar común, cosa que ya ha pasado anteriormente y es sólo cuestión de recordar lo sucedido en México en los años de 1810 cuando la iglesia excomulgó a Miguel Hidalgo y Costilla por el cargo de perturbar el orden público, de ir en contra de los intereses eclesiásticos y del orden establecido por voluntad divina; también fue excomulgado José María Morelos precisamente por los mismos cargos , es decir, la iglesia excomulgó, enjuicio y mandó ejecutar por traición al Rey y a Dios al padre de la independencia de México y a Morelos, cuando este último logró el mayor esplendor del movimiento independentista y quien hubiera sido el primer presidente de México de no haber sido fusilado en Ecatepec ¡¡Y por quienes este año festejaremos el bicentenario de libertad!! Aunque la independencia se consumó en 1821, ¡¿Pero eso que importa?! Por cierto, ahora la misma iglesia argumenta que no fueron excomulgados a pesar que el edicto les fue leído antes de ser fusilados, y ello debido a tecnicismos ridículos que no tocaré aquí ahora.

Otro ejemplo lo tenemos en las leyes de reforma, expedidas entre 1855 y 1857 leyes que continúan siendo satanizadas hasta nuestros días por el simple hecho de haber eliminado los privilegios eclesiásticos, entre ellos el fuero (Ley Juárez), por haber obligado a la iglesia a vender sus bienes raíces (ley de desamortización de las fincas rústicas y urbanas pertenecientes a autoridades civiles o eclesiásticas; esta tenía por finalidad que entraran al comercio para que circulara la riqueza y que no quedaran las fincas en manos de unos pocos, debemos recordar aquí que la iglesia era propietaria de un gran porcentaje de las fincas y que estas no eran utilizadas para ningún fin), y la ley de José María Iglesias que obligaba a la iglesia a no cobrar ninguna tarifa a los pobres por concepto de bautismo, matrimonio, amonestaciones y entierros. Estas leyes fueron ferozmente combatidas por la iglesia ¡debido a su evidente injusticia! El mismísimo Papa Pío IX ordenó que no se hicieran cumplir e incluso se opuso a estas a través del Syllabus (documento mayormente recordado por demostrar como la iglesia ve más por sus intereses particulares que por el de las mayorías, ya que condenaba conceptos como el de la libertad de culto, de expresión, y en general el no sometimiento a la iglesia). Juárez, al terminar la guerra de reforma en 1861 y ya con el segundo grupo de leyes de reforma a mano, las que eran aún más lesivas para los intereses de la iglesia, decide incluirlas en la constitución de 1857, aquí sí se incluyeron algunas como factura, por ejemplo la ley de nacionalización delos bienes de la iglesia y la supresión de ordenes religiosas y que sólo permitía el clero regular. Además dentro de estas leyes se incluían algunas que eran necesarias, como que se les retiró la administración de hospitales y de cementerios (recordemos que en esa época la iglesia podía optar por no dar sepultura a un cuerpo por haber sido un “hereje” en vida), esto hizo que el papa censurara a la constitución de 1857 (no obstante que la misma establecía que en el nombre de Dios y con la autoridad del pueblo Mexicano se habían otorgado la constitución, lo que Ignacio Ramírez, “el nigromante” consideró que debía eliminarse porque es una mentira, ya que la constitución se la da el pueblo y no la da dios). El papa ordenó que la constitución fuera rechazada y en ese mismo año el papa excomulgó a todos los liberales mexicanos. Posteriormente, en 1917 con la promulgación de la nueva constitución (la vigente) se agregan disposiciones aún más lesivas, como lo es la pérdida de la personalidad jurídica de la iglesia. Estas leyes permanecieron vigentes hasta que se las reformó en la gestión de Salinas de Gortari en el año de 1992, con lo que la iglesia recuperó muchos derechos de los que había sido privada, pero hay que mencionar que muchas de estas leyes nunca se hicieron efectivas.

Dicho lo anterior, y suponiendo que se elimina el inciso mencionado de la constitución, la pregunta es ¿Qué sucedería si la iglesia viera afectados sus intereses propios a cambio de la ¡increíble injusticia! del bien común? Obviamente la iglesia al contar con una mayoría de seguidores que aceptan lo que el Papa y sus súbditos dicen sin cuestionar las implicaciones éticas, morales o prácticas, nos encontraríamos en un panorama en el que nuestro Estado estaría indirectamente subordinado a los intereses del Estado Vaticano, por ende, nuestra Federación dejaría de ser soberana para someterse a la voluntad del Papa y del Vaticano.

Es por todo lo dicho que es peligroso hacer esta reforma constitucional que planea este sujeto llamado Pablo Gómez de una forma tan simplista. Los asuntos políticos y los religiosos deben permanecer separados uno del otro ¿Qué necesidad tiene la iglesia de poder terrenal? Su poder es espiritual y allí debe de quedarse, resulta bastante estúpido que lo que se ha conquistado a base de tanta sangre y discriminación, sea eliminado porque sí gracias a una ocurrencia ignorante o simplemente porque alguien se siente ofendido en sus creencias. La iglesia no necesita ningún poder político terrenal, no tiene por qué involucrarse en políticas humanas, si hay personas conformes con lo que la iglesia o cualquier otro grupo religioso proponen, están en libertad de seguir libremente estas ideas, pero no por ello tienen derecho de imponer sus ideas a nadie. La libertad de credo es un derecho consignado en la constitución, por lo que dar preferencia a determinados cultos es casi como aceptar que existe una religión oficial y las demás son toleradas por simple beneplácito y eso es algo que debemos evitar a toda costa.

Todo esto, junto con lo analizado en el post anterior (el que cito en el inicio de éste), son los motivos principales por los que no se debe apoyar una reforma de estas características.

Ahora finalizo proponiendo la postura contraria a cualquier católico que se siente ofendido por considerar que estoy equivocado o por sentirse ser parte de la mayoría ¿Qué le parecería que un musulmán llegara a presidente y destinara recursos públicos para beneficio de su culto? ¿Estaría conforme con ello? ¿Entonces cual es la razón objetiva por la que cree que los demás deben conformarse con que se le den privilegios a su credo (sin argumentos de: “porque mi religión si es la verdadera y las demás no” ya que las demás argumentan lo mismo)?


diabŏIus

sábado, 27 de febrero de 2010

Respuestas de una sexóloga cansada de responder preguntas pendejas de lectores pendejos:

1 - Qué tengo que hacer para sorprender a mi marido que es medio tímido?
R: Aparecete con otro wey..

2 - Tengo un amigo que quiere tener sexo conmigo, pero su pene es de 18cm. Me parece que me va a doler, que hago?
R: Mándamelo, yo me lo chingo por ti, estrecha!!.

3 - Cómo hago para seducir al hombre que amo?
R: Encueratele!!! y si no te hace nada, sal de ahi corriendo!!!!! seguro que es joto.

4 - Quiero saber como enloquecer a mi novio en las navidades.
R: Dile al oido que tu menstruación está atrasada un mes.

5 - Soy fea, pobre y aburrida. Qué debo hacer para gustarle a alguien?
R: Obviamente volverte linda, rica y divertida, o suicidarte pendeja !!!

6 - Soy virgen y ayer hice sexo oral con mi novio por primera vez. Sin querer tragué el semen. Quiero saber si voy a quedar embarazada. Estoy desesperada!
R: Claro que corres riesgo de quedar embarazada. Es más, la criatura puede salir por el oído o la nariz…… Si serás pendeja!!!.

7 - La primera vez duele? Tengo 21 años y todavía no lo hago por miedo a que duela.
R: Duele un chingo y seguro caes en coma…Deja de hacerte pendeja y ponle de una vez, o te crees Blancanieves?

8- Puedo tomar anticonceptivos con diarrea?
R: Mira, generalmente yo los tomo con agua ... la opción es tuya. Espero tengas vasos desechables a mano…..pinche cochina.

viernes, 26 de febrero de 2010

La importancia del Estado Laico

Les dejo este video formado con un conjunto de spots que esclarecen varios puntos sobre qué es a ciencia cierta un Estado laico, para que no se dejen impresionar por las estupideces que por ahí andan diciendo algunos senadores.









diabŏIus

El PRD quiere dar a los clérigos derechos poíticos

Pablo Gómez (Senador por el PRD) presentó al Senado la propuesta para permitir que los sacerdotes tengan derecho a expresarse en temas políticos y de asociarse en grupos políticos. La iniciativa consiste en eliminar el inciso e) del artículo 130 constitucional, el que establece que “los ministros no podrán asociase con fines políticos ni realizar proselitismo en favor o en contra de candidato, partido o asociación política alguna. Tampoco podrán, en reunión pública, en actos de culto o de propaganda religiosa, ni en publicaciones de carácter religioso, oponerse a las leyes del país o a sus instituciones, ni agraviar, de cualquier forma, los símbolos patrios”.


Según Pablo Gómez, al quitar el inciso se corrige una antinomia constitucional, que trata diferente a los sacerdotes del resto de los ciudadanos mexicanos respecto a sus garantías individuales vigentes.


“Los sacerdotes de todos los cultos religiosos son ciudadanos cuando tienen las cualidades exigidas para cualquiera y, por tanto, deberían poder gozar de las prerrogativas de ciudadanía, entre las cuales se encuentra la de asociación política personal y libre. El inciso e) del artículo 130 constitucional se enfrenta a ese estatuto constitucional del ciudadano, con lo cual encontramos otra antinomia.


“En cuanto a la limitación de la libertad de expresión para los extranjeros en los temas de carácter político y a la prohibición de la asociación de éstos para tomar parte de los asuntos precisamente políticos del país (artículo 33 de la Constitución), encontramos que la norma abarca a cualquier extranjero pero nunca a un ciudadano”, destacó.


Recordó que dentro de los derechos humanos se encuentran aquellos que tienen que ver con la nacionalidad, la pertenencia a un Estado y la ciudadanía. La persona que sea ciudadana no puede dejar de tener los mismos derecho.

Además el perredista consideró que la jerarquía católica ya "pagó la factura" que le cobró el Constituyente de 1917: "esa factura no tenemos por qué mantenerla hoy".



Iniciemos el análisis de lo dicho por Pablo Gómez. Primero que nada, resulta que no hay ninguna antinomia y lo único que demuestra Pablo Gómez es su ignorancia de la ley al no tener ni la más mínima idea de lo que se consigna en la constitución y sobre por qué a los sacerdotes se les limitan derechos políticos, además parece ser que pasa por alto que la ley se interpreta en forma sistemática, es decir, toda en un conjunto único y no de artículo por artículo; aunque también es cierto que en la constitución prevalece la interpretación gramatical y lógica, pero no obstante ello, el artículo al que se refiere no tiene nada que ver con la reforma que promueve y es que me pregunto ¿Qué tiene que ver el capítulo de los extranjeros con la pérdida de la ciudadanía? Lo que resulta más triste es que este sujeto es senador y está obligado a conocer la constitución en forma íntegra y no en partes ¿o no será que promueve esta reforma por otro tipo de intereses? Si Pablo Gómez hubiera leído el artículo 37 y lo hubiera relacionado con lo que establecen los artículos 34 y 35 de la misma constitución y no sólo se hubiera limitado a la tarea simplista de leer el artículo 33 e interpretarlo de una manera por demás estulta, hubiera visto que en los apartados I, II, III y IV del inciso "C" del artículo 37 se establecen limitantes a los ciudadanos Mexicanos en lo tocante a usar títulos nobiliarios de gobiernos extranjeros, prestar servicios oficiales a gobiernos extranjeros, aceptar o usar condecoraciones extranjeras y admitir títulos o funciones de gobiernos extranjeros. También hubiera visto en el artículo 34 cuales son los requisitos que establece la carta magna para obtener la ciudadanía en México y además, hubiera visto en el artículo 35 cuales son las facultades de los ciudadanos mexicanos. Así pues resulta que si un individuo asume un título otorgado por un Estado extranjero o demuestra sumisión a él, pierde la ciudadanía mexicana (no la nacionalidad, no confundir, un menor de 18 años es nacional mexicano pero no es ciudadano y por tanto no puede votar o ser votado). Y como resulta que eso es precisamente lo que hacen los sacerdotes católicos al asumir una sumisión hacia el gobierno del Estado del Vaticano, resulta que, muy a pesar de este ignorante de la ley y senador perredista, no existe ninguna antinomia, en cambio, hacer las modificaciones que este estulto senador propone si que traería como consecuencia una antinomia de proporciones colosales.


Este tipo termina diciendo que los ciudadanos no pueden dejar de tener los mismos derechos, eso es cierto, pero por lo expuesto arriba, podemos constatar que los sacerdotes eligen voluntariamente renunciar a su ciudadanía por servir al gobierno extranjero del Vaticano. todo esto tiene su razón de ser, si no sólo imaginen lo que sucedería si uno de nuestros gobernantes hiciera votos de sumisión a una nación extranjera y por alguna causa se llegara a tener un conflicto con dicha nación ¿de qué parte estarían sus intereses? Precisamente para evitar este embrollo son útiles estas disposiciones, ¿o acaso Pablo Gómez propondrá eliminarlas también para con ello asegurar que los sacerdotes puedan ejercer cargos públicos y volvernos así un estado teocrático donde cualquier delito es considerado "pecado" y las penas sean lo más brutales posibles? Particularmente yo me opongo a estas reformas, esperemos que los legisladores en esta ocasión piensen por el beneficio de la nación y no sólo en privilegios particulares o en quedar bien con el electorado que es mayormente católico para asegurarse votos en las próximas elecciones.


Finalmente, al decir que la iglesia ya pagó la factura que le cobró el constituyente de 1917 es una completa estupidez, de hecho sería lo mismo que decir que como los conflictos laborales de la actualidad ya no son tan marcados como los de 1917, entonces debemos suprimir la Ley Federal del Trabajo. O también podríamos equiparar esta declaración estúpida a decir que se reconozca a Victoriano Huerta y Maximiliano de Hasburgo como héroes nacionales, al fin de cuentas ya pagaron su factura. El problema resulta de pensar que las leyes que limitan derechos a la iglesia surgen de una especie de venganza o arreglo de cuentas, y no es así, esas disposiciones están allí con la única finalidad de evitar que se produzcan conflictos que en un dado momento se dieron y, que nuestros legisladores en un afán de evitar que vuelvan a ocurrir, crearon leyes para el efecto. Si algo ha demostrado la iglesia es su hambre de poder y de meterse en todas partes; ahora imaginemos el panorama, si la iglesia actualmente sin contar con poder político reconocido oficialmente se ha vista envuelta en escándalos principalmente de pederastía donde los sacerdotes se encubren unos a otros e intervienen para evitar investigaciones y procesos, ¿Qué sucedería si se les reconoce el poder político que tanto añoran desde que fueron despojados de él? Piensen en ello.


Termino con una frase que encontré en el decálogo del buen esclavo, la cual dice: "Crea que la policía lo cuida, que los militares protegen a la patria y que la iglesia vela por los pobres."


Fuente: Exelsior


diabŏIus

Related Posts with Thumbnails